lunes, 9 de mayo de 2011

HACE DOS MESES Y UN DÍA...jajaja

Se me ha ido un poco la pinza con el título del post, pero es el tiempo que llevo sin escribir en mi blog, bueno ni en mi blog ni en ningún sitio...y casi tenía el mismo sentimiento que la canción de Pimpinela, por no haber escrito, pero es que estaba en VACÍO TOTAL. O por lo menos así me sentía, ahora puedo decir que estoy medio llena, jajaja, porque no pienso decir que estoy medio vacía (te lo dedico, MJ! tq).

Se ve que me he animado y que tengo el boli flojo, y la agenda muy marraneada (eso también), así que aquí dejo en cuerpo presente, uno de mis cortos de una colección que he querido llamar A CORAZÓN ABIERTO, porque quien ha leído alguno de ellos dicen que soy yo en estado puro y con el corazón en la mano...uffffffffffffffffffffffffffff

LOBA HERIDA

Sentada, cual majestuosa efigie en mitad del desierto, miraba al infinito la loba. Miraba sus heridas; sin poder distinguir cual había sido más profunda, ni cual había sentido más dolorosa, pero ahora ya no importaba. Y, al tiempo que curaba heridas abiertas, observaba las cicatrices que se acumulaban intensamente en su piel, pero no más que en su interior. Tras cada lucha las cubría con un fino velo de seda carmesí, como la sangre que una vez las había embadurnado; pero el velo no perdura, se destapa, como esta y otra vez, exponiendo los resultados de la afrenta al frío de las largas noches, al rocío doloroso de las mañanas, a las húmedas lágrimas del recuerdo anhelado.
Sigilosa, y cuidadosamente, lamía sus heridas la loba. Lamiendo consigo restos del pasado, extrayendo el sabor salado de la sangre y rechazando olvidar al atacante. Sabe que esta no va a ser la última lucha a la que tenga que enfrentarse, lo sabe y lo consiente, aprendiendo de las anteriores pugnas se haría más fuerte, tendría más entereza, no sería el dulce ronroneo de su contrario lo que le haría fallar, haría falta mucho más que eso.
La tarea no es fácil, en esos instantes, ni siquiera alivia el sufrimiento ahondando aún más en la profundidad de su dolor; y mientras la loba lame sus heridas, evoca cada deleite que quiso darle, cada detalle, cada beso y, cada momento de pasión vivido.

1 comentario:

  1. Guau Esther...solo te puedo decir una cosa... AÚUUUUUUUUUUUUUUUUUUUUUUUUUHHHHH!!! ;)

    ResponderEliminar